Desde que tenía 12 años, Hebert Nilton Cueva Castro, miembro de la familia Midis-Juntos, soñaba con estudiar la carrera de Ingeniería Agrónoma, en la universidad. Su principal inspiración fueron sus padres, quienes se dedican a la horticultura y han hecho de esta actividad, su principal fuente de sustento, en el distrito de Chucuito, en Puno.

Pese al rechazo inicial de sus progenitores, por la falta de dinero, Hebert logró convencerlos y postular al examen de admisión de la Universidad Nacional del Altiplano, en Puno. El préstamo que pidió su madre para el proceso de admisión del 27 de mayo del 2018, se vio recompensado con el ingreso del joven a esa casa de estudios, incluso antes de haber terminado el colegio.

Hebert, quien ahora tiene 16 años, recuerda que su gusto por la agronomía nació luego de ayudar a su padre, Raúl Cueva, en el vivero de alta tecnología del centro poblado de Potojani Grande, de la Dirección Regional de Agricultura del Gobierno Regional Puno, donde ganó experiencia en la producción de almácigos, plantones ornamentales, exóticos y nativos, así como a combatir las plagas de manera natural.

Este joven, que se ha convertido en un ejemplo para su generación, pudo asegurar la continuidad de su educación, gracias al acompañamiento del equipo del Midis-Juntos a su familia. Ellos sensibilizaron a sus padres en la importancia de que sus hijos tengan una formación que les permita salir del círculo de la probreza.

Este esfuerzo ha logrado que Hebert aspire a ser un profesional, cuyo objetivo es demostrar que se puede fertilizar la tierra de forma natural y sin utilizar pesticidas químicos.

Por su parte, Victoria y Raúl, sus padres, quienes dedican a la producción de plantas en el vivero familiar, asumieron el compromiso, pese a las adversidades, de apoyar a su hijo en sus estudios superiores y así un día verlo convertido en profesional. Por su parte Hebert asegura que cuando termine la universidad ayudará a sus padres económicamente.