Desde que Yorlan Guerrero Pacosh era un niño, demostró una actitud inquebrantable frente a las dificultades. El haber nacido sin extremidades, producto del síndorme de Tetrameelia, y en un hogar pobre del caserío de Tocash, distrito de Pueblo Libre, en Áncash; nunca le borró la sonrisa ni su sueño de ser un profesional.

En ese camino, el apoyo de su madre, Brigida Pacosh Dextre de Guerrero, fue fundamental, pues consciente de que su situación económica era un obstáculo para cumplir el objetivo de su hijo, se inscribió en el Programa Nacional de Apoyo Directo a los más Pobres, Midis-Juntos, en el año 2009.

Desde ese momento, ella se convirtió en las piernas de Yorlan, lo trasladó diariamente sobre su espalda, durante los 11 años de su etapa escolar.

Este esfuerzo de amor, fue recompensado por su hijo, quien no solo aprendió a escribir y a utilizar la computadora, sino que culminó el colegio en el primer puesto.

El equipo de Midis-Juntos estuvo al lado de su familia en todo momento, incluso cuando doña Brígida golpeada por el cansancio iba a dejar de llevarlo a la escuela. El compromiso de mantener educado a su hijo, fue un motor que la impulsó a seguir.

Ahora Yorlan tiene 19 años y ya es un universitario. Estudia la carrera de Economía en la Universidad Nacional Santiago Antúnez de Mayolo (Unasam), a la que ingresó en el último proceso de admisión extraordinario, realizado el 17 de marzo.

Si bien, él ya no está dentro de los miembros del programa debido a que ya terminó el colegio, reconoce la importancia que tuvo en su vida el seguimiento que le hicieron los miembros del equipo para que continúe su educación y sus controles de salud.

“Agradezco al programa Juntos porque son los que han estado detrás de mí. Han confiado en mí, en lo que puedo dar. Sé que este nuevo reto que emprendo es el comienzo y que tengo un largo camino que recorrer”, dijo el día que le entregaron su constancia de ingreso a la universidad.

Ahora que este valiente joven ha iniciado una nueva etapa en su formación, el equipo Midis-Juntos ha logrado que la universidad le conceda pase libre al comedor para él y la persona que lo trasladará dentro de las instalaciones. También podrá estudiar inglés de forma gratuita en el centro de idiomas universitario.